FAQ

La Pericia caligráfica es el conjunto de técnicas y métodos dirigidos a determinar la autoría de manuscritos.

Los casos más frecuentes de pericia caligráfica son la determinación de autenticidad o falsedad de una firma o un texto, la verificación de autoría de anónimos, pintadas o graffitis, la autoría de documentos históricos, entre otros.

El perito calígrafo es el profesional experto en la determinación de autoría de escrituras manuscritas y de firmas.

Su trabajo consiste, fundamentalmente, en la comparación entre los documentos dubitados (aquellos cuya autoría se cuestiona) y los documentos indubitados o no cuestionados de la misma persona.

Tras este cotejo, el perito calígrafo emite un informe pericial caligráfico que puede servir de prueba en el ámbito judicial o extrajudicial.

En el ámbito judicial, el perito también debe explicar y defender su informe ante el juez, respondiendo a las preguntas de los abogados de las dos partes, en lo que se denomina el acto de “ratificación”.

La diferencia fundamental entre el grafólogo y el perito calígrafo reside en que el primero entra a valorar rasgos de personalidad del escribiente.

Por el contrario, el perito calígrafo, no entra a hacer valoraciones psicológicas, sino que se centra en la comparación de aspectos de forma, ritmo y otros valores de las grafías, con el fin de descubrir al autor.

Realmente, la base de la grafología y de la pericia caligráfica es la misma, pero la forma de trabajar de ambos profesionales es muy diferente, y generalmente los ámbitos de actuación también son distintos.

Te resultará familiar la figura del perito calígrafo cuando se trata de determinar falsificaciones de firmas, por ejemplo.

El grafólogo trabaja, sobre todo, en procesos de selección de personal y también en algunos ámbitos de la psicología.

El grafólogo forense es el experto en determinar rasgos de personalidad a través de la escritura, y que interviene, principalmente, en el ámbito judicial.

El grafólogo puede ser general o forense.

El primero puede trabajar en ámbitos generalistas de la grafología, como pueden ser los informes grafológicos de personalidad para particulares o para empresas, en selección de personal.

El grafólogo forense interviene, en la administración de Justicia, como perito experto en supuestos diversos: determinación de la capacidad para testar, verificación de la capacidad cognitiva de un imputado en un asunto judicial, perfilación criminal, determinar la idoneidad parental para temas de custodia o adopción, etc.

Si te han falsificado la firma en algún documento, debes recurrir a un perito calígrafo.

Esto puedes hacerlo por propia iniciativa o a través de tu abogado.

El perito calígrafo te asesorará en todo lo que necesites y te ayudará a defender tu caso ante los tribunales, mediante un informe pericial caligráfico.

A este profesional debes aportarle el documento que te han falsificado y cuantas firmas tengas tuyas cuya autoría no se esté cuestionando.

El perito va a someter a cotejo esas firmas con la que te han falsificado y encontrará las evidencias que apunten a la autoría.

Con estas evidencias, redactará un informe pericial caligráfico que tendrá que ratificar en el juzgado o tribunal.

Es un procedimiento sencillo y muy habitual, así que tú no tendrás que preocuparte por nada.

Confía en que estarás en buenas manos y en que los peritos sabemos muy bien lo que hacemos.

Estamos acostumbrados a estos asuntos que a ti pueden parecerte raros o poco frecuentes.

El informe de viabilidad es un preinforme o informe preliminar con el que el perito determina si puede o no defender tu pretensión, sobre un asunto de autoría de manuscritos o firmas.

Es el primer paso antes de realizar el informe pericial caligráfico que te servirá como prueba en juicio.

Este informe de viabilidad es necesario porque no siempre se puede realizar una pericial caligráfica con veracidad y eficacia por distintos motivos:

Por ejemplo, puede no ser viable cuando no hay suficientes manuscritos para cotejo.

A veces, el autor cuya firma se cuestiona ya ha fallecido y no es posible tomarle un cuerpo de escritura.

A veces, el informe pericial puede ser viable, pero será solamente un informe indiciario, no concluyente.

Esto sucede cuando no se dispone de los manuscritos originales y sólo se podrán determinar indicios, no evidencias.

Si, por el contrario, el asunto resulta viable, el perito te informará de cómo proceder después.

Generalmente, te pasará una hoja de encargo del servicio profesional, con el detalle de los plazos y presupuesto, para que tú lo apruebes, y así seguir el curso de todo el procedimiento para defender tu caso.

Se llama documento dubitado a aquel cuya autoría se está cuestionando.

Por ejemplo, si tú crees que te han falsificado una firma en un contrato, ese contrato será dubitado.

Los documentos indubitados son aquellos cuya autoría no se cuestiona.

Por ejemplo, tu firma en el DNI, pasaporte, facturas, documentos oficiales o contratos en los que tú sí reconozcas la firma como de tu autoría.

Otro indubitado puede ser un cuerpo de escritura tomado ante perito o en el juzgado.

El trabajo del perito calígrafo siempre va a consistir en un cotejo o comparación entre el documento dubitado y los indubitados, con el fin de determinar semejanzas o diferencias entre ellos.

Si te han falsificado tu letra o tu firma, el perito deberá encontrar discrepancias en las grafías.

Si, por el contrario, quieres demostrar que una letra o firma sí es tuya, el perito tratará de encontrar semejanzas entre los documentos comparados.

Se llama testamento ológrafo al documento de últimas voluntades que está realizado íntegramente por el testador de su puño y letra, es decir, de forma manuscrita.

La regulación legal del testamento ológrafo se encuentra en el artículo 688 del Código Civil.

Es un testamento escrito por el testador que debe ir firmado y fechado. Además, no debe contener enmiendas ni tachaduras.

Al tratarse de un documento meramente privado, se debe protocolizar para ser elevado a escritura pública y así surtir todos sus efectos. Para poder protocolizar un testamento ológrafo, se suele requerir la intervención de un perito calígrafo que atestigüe que la escritura del testador es auténtica, y no ha sido realizada por otra persona.

En estos casos, un grafólogo forense también puede intervenir para determinar si el testador tenía o no capacidad para testar, en el caso en que su sanidad de juicio se esté cuestionando.

Un grafólogo forense también puede intervenir sobre testamentos ológrafos para discernir si el documento ha podido ser redactado bajo coacción o presión.

En España, la validez de las pruebas, tanto testificales como periciales, depende exclusivamente de la decisión del juez.

Por el sistema de libre valoración, la ley permite al juez aplicar los conocimientos que ha adquirido por su experiencia profesional, con arreglo a criterios de la razón y la lógica.

El juez está además obligado a motivar la sentencia, expresando los razonamientos de hecho y jurídicos que han dado lugar a su valoración sobre las pruebas.

Es por esto que cualquier prueba es válida en un juicio, en España, siempre que el juez decida que lo es, y sepa motivar debidamente sus razones.

El importe de un informe pericial caligráfico depende de distintas variables, por lo tanto, es difícil de estimar como una tarifa genérica.

Siempre dependerá de cada caso.

Por ejemplo, no cuesta lo mismo un informe pericial indiciario que uno concluyente.

Tampoco cuesta lo mismo un informe pericial de una sola firma, que los informes que incluyen cotejo de firmas y textos de larga extensión, con múltiples grafemas.

Depende también del número de documentos dubitados que haya que valorar.

Y por último, el presupuesto dependerá también del tipo de informe, del número de salidas profesionales que deba hacer el perito o de si la ratificación es en su provincia o fuera de ella. Por poner algunos ejemplos.

Es por esto que, conforme a las características del caso, el perito te indicará un presupuesto personalizado.

El informe pericial contradictorio es aquel que se realiza sobre un informe pericial previamente realizado por el perito de la parte contraria a nuestro cliente.

En estos casos, cuando una persona no está conforme con los resultados de un informe pericial caligráfico, puede contratar a otro perito para que demuestre lo contrario. Por eso se llama “contradictorio” o “contrapericial”.

El perito calígrafo debe estudiar y analizar muy bien el caso para comprobar si es posible rebatir el informe de un colega.

En este tipo de informes, se tiende a señalar los defectos o imprecisiones de contenido y forma del informe del contrario.

También se puede hacer una valoración técnica incidiendo en errores que el perito contrario haya podido cometer y que incumplen la deontología y los principios de la pericia caligráfica.

En otras ocasiones, se pueden contradecir de pleno las conclusiones del contrario.

Los contrainformes suelen ser muy necesarios y concluyentes cuando, por ejemplo, refutan un informe anterior en el que sólo se ha trabajado sobre copias, sin examinar los manuscritos originales.

También se pueden contradecir aspectos del informe previo que se hayan basado en una documentación indubitada inadecuada o escasa.

En fin, hay múltiples motivos por los que se puede realizar un contrainforme.

En cualquier caso, siempre debemos actuar con respeto y ética hacia nuestros colegas peritos, basándonos en principios que el rigor técnico de nuestra profesión merece, pero sin tratar de desmerecer el trabajo del compañero.

La formación de perito calígrafo no está reglada en España. Se trata, en cualquier caso, de una formación no oficial, que se imparte siempre en academias o centros privados.

Te recomiendo que no te dejes engañar por informaciones que te ofrezcan esta formación como oficial, ya que se trata de una estafa.

A la hora de elegir a un formador en esta disciplina, es importante decantarse por profesionales con amplia experiencia, que ya tengan un destacado bagaje y prestigio en el sector.

También es importante formarse con peritos en ejercicio. Esto favorece el aprendizaje en el sentido de que no sólo se aprende la teoría y la práctica propias de la disciplina, sino también de la experiencia personal y profesional del formador.

En nuestro centro, impartimos el Curso Experto en Pericia caligráfica, en modalidad online y con una carga lectiva de 350 horas teórico-prácticas.

La formadora y tutora soy yo misma, Sandra Cerro, con más de 20 años de trayectoria profesional trabajando como grafóloga, perito calígrafo y formadora de ambas disciplinas.

Puedes consultar la información sobre nuestro Curso Experto en la web del centro de Grafología Sandra Cerro.

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