Guía práctica para abogados.
Los juicios con perito pueden ser un quebradero de cabeza para algunos abogados.
Un perito es un experto en una materia muy concreta sobre la que ni el juez ni los abogados intervinientes suelen tener poca o ninguna idea.
Por eso es importante que el perito mantenga una relación estrecha con el abogado de su parte.
El perito podrá así asesorarle en esos matices del procedimiento y del interrogatorio que atañen a la disciplina que sólo él domina.
El perito calígrafo, en concreto, interviene cuando se discute autenticidad de una firma, la autoría de un manuscrito o la posible falsificación de un documento, en un procedimiento judicial.
En estos casos, contar con un buen informe pericial caligráfico no es suficiente.
También es importante preparar adecuadamente la intervención del perito en juicio, especialmente cuando está prevista su ratificación, aclaración o contradicción ante el tribunal.
Para el abogado, conocer de antemano qué puede aportar el perito, cuáles son los puntos fuertes y débiles de la pericial y qué cuestiones conviene abordar durante el interrogatorio permite aprovechar mucho mejor esta prueba.
Por eso, en este artículo, pretendo dar una breve guía para abogados, con el fin de ayudarles a prepararse mejor para el juicio, si tienen que colaborar con un perito calígrafo de su parte o lidiar con otro en la contraparte.
Preparar la pericial caligráfica mucho antes del juicio
Un primer consejo es que la preparación de una prueba pericial caligráfica comience bastante antes de entrar en sala de vistas.
Hay abogados que encargan el informe pericial y no vuelves a saber de ellos hasta el día del juicio.
¿Qué pasa ahí?
Pues que todo lo que se ha ganado realizando un informe excelente, puede perder fuelle con un fallido o incompleto interrogatorio.
Resulta muy conveniente que abogado y perito trabajen coordinadamente desde las primeras fases del procedimiento, cada uno dentro de su respectivo ámbito profesional.
El abogado conoce los hechos, las pretensiones de las partes, los plazos y la estrategia procesal.
El perito, por su parte, debe mantener su independencia y determinar técnicamente qué puede analizarse, con qué documentación y hasta dónde permiten llegar los resultados obtenidos.
Esta comunicación previa resulta especialmente útil para:
- Delimitar correctamente el objeto de la pericia.
- Determinar qué documentos deben ser examinados, cuáles pueden serlo y cuáles no.
- Seleccionar muestras dubitadas e indubitadas adecuadas.
- Detectar posibles las limitaciones de la documentación a cotejo.
- Valorar la conveniencia de examinar documentos originales y solicitarlos al juez con la suficiente antelación, en caso de ser posible.
- Si no existen los documentos originales, contemplar las limitaciones de la prueba realizada sobre copias o escaneados.
- Anticipar cuestiones que probablemente surgirán durante la vista.
- Analizar críticamente el informe del perito contrario, si lo hay.
- Preparar las preguntas a realizar al perito de la propia parte y también al perito contrario.
Asegurarse de que el objeto de la pericia está bien definido
Uno de los primeros aspectos que debe revisar el abogado con su perito es delimitar el objetivo concreto de la pericial caligráfica.
¿Qué es realmente lo que se está cuestionando?
¿Una determinación de autoría?
¿Una falsificación autógrafa? ¿Una manipulación documental?
¿La persona reconoce su firma o cree que se la han podido falsificar?
¿Cuáles son, concretamente, las firmas o documentos dudosos?
Es importante que, en este punto, no exista confusión sobre el objeto de la pericial caligráfica y que la documentación sometida a cotejo esté bien delimitada.
Cuanto más precisa sea la cuestión pericial, más claro podrá ser el planteamiento metodológico y más comprensibles resultarán posteriormente las conclusiones ante el tribunal.
También es importante aquí que el abogado no intente forzar al perito a inclinar la balanza de sus conclusiones hacia los intereses de su cliente.
No hay que olvidar que el perito es un técnico objetivo, aunque se le contrate como perito de parte.
Revisar cuidadosamente los documentos dubitados
El documento dubitado es aquel cuya autoría o autenticidad se cuestiona.
Antes del juicio conviene tener perfectamente identificado:
- Qué firma, texto o elemento manuscrito constituye el objeto de controversia.
- Si la persona reconoce o no su firma.
- Si se dispone del documento original o únicamente de una reproducción.
- En qué condiciones se encuentra el documento.
- Qué características técnicas han podido ser examinadas.
- Qué limitaciones presenta el soporte utilizado para realizar el análisis.
Este último punto puede resultar especialmente importante cuando la pericia se ha realizado sobre fotocopias, documentos escaneados o reproducciones digitales.
Una reproducción puede permitir analizar determinadas características gráficas, pero también puede impedir o limitar el examen de otros elementos.
Por ejemplo, la presión, características del trazado, depósitos de tinta, surcos o particularidades microscópicas sólo pueden apreciarse sobre los originales.
El abogado debe conocer estas limitaciones antes de contratar al perito, ya que las conclusiones de este profesional no podrán ser categóricas, sino meramente indiciarias, si ha trabajado sin los originales.
La importancia de seleccionar buenos documentos indubitados
Una pericial caligráfica depende, en buena medida, de la calidad y suficiencia de los documentos que se van a comparar.
Los documentos indubitados son aquellos cuya autoría se considera acreditada y que sirven como referencia para realizar el cotejo.
Siempre que sea posible, interesa disponer de muestras:
- Suficientes en número.
- Con calidad suficiente para poder apreciar correctamente el recorrido del trazado.
- Coetáneas a la fecha del documento dubitado (alrededor de cinco años)
- Fiables en cuanto a su autoría.
- Utilizables de forma ética, de modo que no expongan información irrelevante para el procedimiento o se hayan conseguido por medios poco ortodoxos o ilegales.
- Comparables gráficamente con el elemento dubitado.
- Preferentemente originales.
El abogado debe conocer bien las conclusiones del informe
El objetivo del interrogatorio, durante la vista, no debería consistir en preparar respuestas prefabricadas o estandarizadas para el perito.
Conviene preparar preguntas y respuestas adaptadas al caso concreto, ajustadas a los hechos y a la documentación que el experto ha examinado.
No es necesario que el abogado se convierta en experto en pericia caligráfica, pero sí debería comprender perfectamente qué ha concluido su perito y las razones de tales conclusiones.
Un abogado curioso, con verdadero interés, que se implica en el procedimiento y trata de entender el trabajo de su perito colaborador, tiene más papeletas ganadoras ante el tribunal.
Por eso, antes de la vista, conviene mantener una reunión de preparación en la que pueda prepararse el interrogatorio y revisar, al menos los siguientes aspectos del informe pericial:
- Cantidad y calidad de los indicios o evidencias encontrados en el cotejo técnico.
- El valor técnico atribuido a esas semejanzas o diferencias.
- La metodología utilizada.
- Las posibles hipótesis alternativas.
- Las limitaciones del estudio.
- El grado de certeza con el que se formula la conclusión.
- Posibilidad de que el informe sea contradicho por un perito de la parte contraria.
Anticipar el interrogatorio de la parte contraria
Una buena preparación exige ponerse también en la posición del abogado contrario.
¿Qué puntos intentará cuestionar?
En este punto, la ayuda del perito calígrafo es fundamental, ya que es quien mejor conoce la materia sobre la que se discute.
En una pericial caligráfica suelen aparecer preguntas relacionadas con:
- La cantidad, calidad y adecuación de las muestras indubitadas.
- La utilización de originales o reproducciones.
- El instrumental y metodología empleados.
- La trayectoria profesional y experiencia del perito.
- La variabilidad natural de la escritura.
- La posibilidad de imitación, autofalsificación o disimulo gráfico.
- La existencia de enfermedades o alteraciones motrices.
- El grado de certeza de las conclusiones.
- Las discrepancias con el informe presentado por el perito de la otra parte.
Será importante revisar todas estas cuestiones desde el rol de cada uno de los abogados.
Por su parte, el perito calígrafo debe estar preparado para explicar estas cuestiones con claridad, pero también para reconocer las limitaciones reales de su estudio cuando existan.
Una respuesta técnicamente prudente suele resultar mucho más sólida que una afirmación categórica que no pueda sostenerse científicamente.
Por otra parte, conviene siempre que, durante el juicio, no surjan cuestiones sorpresa.
Es decir, que todo lo que se pueda exponer en la vista esté ya previamente detallado en el informe escrito.
Estudiar detenidamente la pericial caligráfica del contrario
Cuando ambas partes presentan informes periciales, la preparación del juicio exige realizar una lectura crítica y comparativa de ambas periciales y dilucidar dónde está la discrepancia.
En este punto, conviene estudiar aspectos como:
- Si ambos peritos han trabajado con el mismo material.
- Qué documentos indubitados ha utilizado cada uno.
- Si han examinado originales o copias.
- Qué metodología e instrumental técnico han utilizado.
- Qué características gráficas consideran relevantes.
- Cómo justifican las semejanzas o diferencias encontradas.
- Si existen contradicciones, omisiones o afirmaciones insuficientemente fundamentadas.
Esta revisión puede proporcionar al abogado información muy valiosa para preparar tanto el interrogatorio de su propio perito como las preguntas dirigidas al perito de la otra parte.
Preparar preguntas útiles para el perito calígrafo
Un interrogatorio a un perito no tiene que ser necesariamente extenso.
Conviene ser breve e ir al grano. No andarse con rodeos.
Las mejores preguntas suelen ser aquellas que permiten al perito explicar al tribunal los aspectos esenciales de su análisis de una forma clara y comprensible.
Siempre recomiendo a los abogados que no realicen demasiadas preguntas a su perito de parte.
Es mejor que realicen preguntas abiertas, en las que el perito pueda exponer las conclusiones de su informe de una forma resumida, dado que lo esencial ya está expuesto en la parte escrita.
De hecho, muchas veces, la respuesta del perito, si su informe está completo y bien detallado, puede limitarse a remitirse a la página donde ese punto está expuesto en el informe pericial.
La ratificación del perito está para aclarar, no para reiterarse en lo que ya está expuesto en el informe escrito
En cambio, sí conviene realizar preguntas cerradas y más incisivas al perito contrario, ya que así es más fácil pillarle en contradicciones, omisiones, vacíos o ambigüedades.
En cualquier caso, las preguntas a los peritos deben centrarse siempre y exclusivamente en el trabajo que él ha realizado y basarse en el informe pericial.
No procede realizar preguntas relativas a aspectos que no se hayan trabajado o a otros documentos cuyo examen no se haya incluido en el informe pericial.
Tampoco procede aludir a cuestiones relativas a los demás peritos intervinientes, ya que cada perito responde por su trabajo y no tiene por qué conocer el de los demás.
Y tampoco, por supuesto, el perito va a responder a preguntas sobre cuestiones que se salgan de su competencia en pericia caligráfica.
Es importante precisar esto porque algunos abogados inexpertos tienen por costumbre interrogar a los peritos como si fuesen testigos o partes del procedimiento.
Les lanzan preguntas relativas a los hechos, a las partes o a cuestiones que nada tienen que ver con su informe pericial y a las que, obviamente, no están obligados a responder.
El perito calígrafo es un experto que previamente ya ha emitido un informe escrito y sólo está obligado a exponer aclaraciones sobre dicho informe. Nada más.
Por eso, conocer el trabajo del perito calígrafo y dónde están sus límites es fundamental y básico en el trabajo de todo buen abogado.
La independencia del perito también fortalece la estrategia jurídica
El hecho de que el perito de parte haya sido contratado por una de las partes no implica que deba defender su posición a cualquier precio.
Su obligación profesional consiste en realizar un análisis técnico objetivo.
Por ello, antes de iniciar una pericial caligráfica conviene realizar una valoración preliminar para saber si el material disponible permite sostener la hipótesis que se pretende acreditar.
Puede suceder que el análisis no permita alcanzar una conclusión suficientemente sólida.
También es posible que, si se trabaja solo con copias o reproducciones, el perito sólo pueda emitir conclusiones indiciarias y no categóricas.
Conocer esta circunstancia, antes de incorporar una pericial al procedimiento, puede resultar extraordinariamente útil para el abogado.
La clave está en la buena preparación del interrogatorio
Para un abogado, el hecho de trabajar con un perito calígrafo experimentado en procedimientos judiciales puede aportar algo más que una prueba pericial técnicamente fundamentada.
Le va a permitir conocer anticipadamente qué puede demostrar la prueba, cuáles son sus límites y cómo trasladar adecuadamente sus resultados ante el tribunal.
Le ayudará también a preparar el interrogatorio a su perito y al perito contrario, en el caso de que lo haya.
También le pondrá sobre aviso de posibles problemas o trabas que puedan surgir, sobre todo si existe un perito en la contraparte.
La defensa de la prueba no se realiza únicamente en el informe pericial, sino también con una buena explicación y exposición en sala.
Y para esta última parte, una alineación perfecta y bien preparada entre el abogado y el perito calígrafo puede ser la clave para una sentencia favorable y exitosa.
Espero que este artículo haya resultado aclaratorio, sobre todo si eres abogado y vas a enfrentarte próximamente a un juicio con perito calígrafo.
Personalmente, llevo más de 20 años ejerciendo esta profesión y estaré encantada de asesorarte en cualquier asunto que te pueda surgir sobre la prueba pericial caligráfica que quieras presentar.
Sólo escríbeme a sandra@peritocaligrafosc.com o a través del formulario de contacto de esta web y concertamos un encuentro para hablar tranquilamente.
Sandra Cerro
Grafóloga y Perito calígrafo.
Licenciada en derecho | Grado en Psicología.



