¿Falsificación de firma o manipulación digital de firma?

Falsificación de firma o manipulación digital de firma

Vivimos en un mundo cada vez más digitalizado en el que las falsificaciones documentales han evolucionado muchísimo.

Hoy en día, no solo existen las clásicas falsificaciones de firma realizadas de forma autógrafa, sino también técnicas más sofisticadas como la manipulación digital de firmas.

No es infrecuente que una persona encuentre su propia firma en un documento que no reconoce haber firmado.

¡Pero, sí, esa firma es suya!

¿En qué se diferencian realmente una falsificación autógrafa y una manipulación digital de firma?

¿Cómo las detecta un perito calígrafo?

¿Cuál es la diferencia procedimental en cada caso?

En este artículo, trataré de explicar, de forma clara y rigurosa, las principales diferencias estos dos tipos frecuentes de falsificaciones documentales, y qué debes hacer en el caso de encontrarte con alguna de ellas.

¿Qué es una falsificación de firma? Un acto manuscrito.

La falsificación de firma consiste en la reproducción manual o autógrafa, siempre fraudulenta, de la firma de una persona.

En este tipo de falsificación, alguien intenta imitar la firma auténtica por su propia mano.

Existen varias formas de hacerlo.

Formas más comunes de falsificar una firma

  • Imitación servil o simple copia: aquí, el falsificador copia la firma directamente con el modelo delante.

Este tipo de falsificación es la más frecuente y también la más fácil de detectar por un perito experto.

Los temblores, reenganches, interrupciones del trazo y otras variables muy visibles nos avisan de que esa firma no se ha ejecutado de forma espontánea y con naturalidad.

  • Imitación libre: cuando el falsificador lanza un garabato que, más o menos, se asemeja a la firma modelo, pero no hay una intención consciente de que se le parezca.

Este tipo de imitación, suele dejar en evidencia rasgos gráficos propios del falsificador.

  • Imitación de memoria: la firma modelo se memoriza y se reproduce sin la muestra delante.

El resultado es más espontáneo que en la imitación servil, pero también puede dejar la huella de rasgos gráficos característicos y delatores de la mano falsaria.

  • Falsificación por calco: en este caso, se superpone la falsificación directamente sobre el modelo, mediante una mesa de luz, en el cristal o con papel especial de calco.

Es un clásico que muchos hemos practicado en nuestra época escolar, pero que deja huellas muy evidentes de falsificación, ya que produce una firma idéntica al modelo.

¿Qué es la manipulación digital de una firma? Un acto tecnológico.

La manipulación digital de una firma no implica una escritura manual o autógrafa, sino el uso de herramientas tecnológicas para copiar, insertar o modificar una firma en un documento.

No existe, en sí, un acto gráfico directo en el soporte final, sino una intervención tecnológica sobre una imagen o archivo digitalizado.

Lo que sucede, en estos casos, es que la persona víctima de la falsificación reconoce la firma como propia, pero niega haber firmado ese documento.

Esto suele ser provocar un gran malestar, ya que la persona siente que han usurpado su identidad de forma malintencionada.

La sensación de indefensión es inevitable.

En cualquier caso, no hay que preocuparse porque, tarde o temprano, se caza al falsificador, si el asunto se pone en buenas manos expertas.

Formas más comunes de manipulación digital de firmas

  • Escanear una firma auténtica y reutilizarla en distintos documentos.
  • Copiar y pegar firmas en documentos diferentes.
  • Editar firmas con programas de edición de imagen.

En estos supuestos, no se está falsificando una firma, ya que la autoría de esta se mantiene.

Lo que se realiza es una falsificación del documento, una manipulación documental de firma.

Qué indicios de falsedad deja una manipulación digital de firma

Los indicios, en estos casos, son completamente distintos a los de la falsificación manuscrita:

  • Las firmas resultantes son idénticas.

Y, si recordamos una de las máximas de la pericia caligráfica, “si dos firmas son exactamente iguales, una de ellas es falsa”.

  • Pueden aparecer bordes pixelados, sombras o claroscuros alrededor de la imagen manipulada.
  • Suelen darse diferencias de resolución entre el texto del documento manipulado y la firma insertada.

Por último, un dato importante: el documento original, casualmente, no existirá o habrá desaparecido.

Este será el argumento que utilizará el falsificador cuando se le solicite aportar los originales.

Y esto, ya de por sí, es un indicio potente de que se encuentra envuelto en una falsificación documental, ya que está ocultando el objeto esencial de prueba.

¿Cuáles son las diferencias, en ambos tipos de falsificaciones, a efectos de una prueba pericial caligráfica?

Vamos a ponernos en los dos escenarios:

Escenario 1: te han falsificado la firma de forma autógrafa en un documento.

Es decir, no reconoces que esa firma es tuya.

En este caso, para poder probarlo, el perito calígrafo te va a pedir que le presentes el documento que contiene la firma cuestionada (dubitado) y otros documentos que contengan firmas que reconoces como tuyas (indubitados).

A veces, para completar las muestras y sumar eficacia al informe pericial, puede solicitarte también un cuerpo de escritura de firmas o de texto.

Escenario 2: encuentras un documento con tu firma, pero no reconoces haberlo firmado.

En este caso, sí sabes que la firma es tuya y confirmas tu autoría, pero niegas haber firmado el documento.

En este supuesto, no tiene sentido un cotejo de la firma falsificada con otras indubitadas tuyas, ya que sí estás reconociendo que has firmado tú.

Para poder probar, en este caso, una manipulación del documento, el perito calígrafo te va a solicitar, sí o sí, el documento original para examinarlo.

En la mayor parte de las ocasiones, ese documento no lo vas a tener tú, sino que lo tendrá el contrario y, como es lógico, no lo querrá aportar.

La única forma de conseguir ese documento será a instancia judicial, así que necesitarás a un abogado para que te tramite esta solicitud y te guíe en el procedimiento.

Una forma alternativa de poder probar este engaño será localizando el documento del que sospechas que el contrario ha podido copiar tu firma.

Es decir, el documento que contiene la firma modelo.

Con estos documentos en mano, aún en ausencia del original, un perito calígrafo puede demostrar, con un informe pericial detallado y bien argumentado, que las dos firmas son idénticas y que, por tanto, una de ellas es falsa.

Dos formas de fraude diferentes

La falsificación de firma y la manipulación digital de firmas son dos formas de fraude muy diferentes, aunque puedan confundirse a simple vista.

Mientras que la primera implica una imitación manual, la segunda se basa en herramientas tecnológicas para reproducir la firma modelo.

La figura del perito calígrafo en la falsificación manual o digital de firmas

Distinguir entre ambos supuestos no es una cuestión meramente técnica, sino que puede tener también importantes implicaciones jurídicas.

El tipo de engaño o fraude puede determinar la naturaleza del delito, la forma de comisión y las pruebas necesarias para su acreditación.

Por eso, es imprescindible contar con un perito calígrafo experto que conozca bien las diferencias entre ambos tipos de falsificación.

Que, además, sea capaz de identificar con rigor el origen de la firma cuestionada.

Que sepa fundamentar sus conclusiones mediante un análisis exhaustivo y metodológicamente sólido, en un informe pericial caligráfico.

Y que pueda acompañarte y guiarte durante todo el procedimiento de presentación de prueba.

Sandra Cerro – Grafóloga y Perito calígrafo.

Licenciada en Derecho y Graduanda en Psicología.

Peritocaligrafosc.com

Sandracerro.com

Perito calígrafo y grafólogo

Soy Sandra Cerro, perito calígrafo y grafóloga titulada y con más de 20 años de experiencia profesional.

Puedes confiar en mí para llevar tu caso de falsificación documental ante los tribunales.

Mi sede está en Madrid, pero ejerzo profesionalmente en toda España.

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