La grafología forense es la especialidad de la grafología general que se ejerce en el entorno de los Tribunales de Justicia.
Aunque la palabra “forense” nos suena a algo relacionado con la muerte y los muertos, la realidad es que deriva del latín “forum”.
Los “fórum” o “foros” eran los lugares públicos de las ciudades.
Entre ellos se encontraban los tribunales, donde se impartía justicia.
Los expertos forenses son aquellos que aportan un saber o conocimiento específico para ayudar a la administración de la Justicia, en juzgados y tribunales.
El grafólogo forense en Criminología
La aplicación más usual y conocida de la grafología forense es la determinación del perfil delictivo de un individuo.
Y, más concretamente, la perfilación criminal, dentro de la Criminología.
Algunos aspectos concretos de la personalidad o las desviaciones de la conducta, patológicas o no, pueden conducir a una persona a cometer un crimen.
Y estos aspectos los estudia el grafólogo forense, a través de un texto escrito y la firma del delincuente.
La prueba grafológica puede ayudar al psicólogo forense a descubrir patrones de personalidad comunes en delincuentes, a través de su escritura.
Y también aporta información sobre el perfil psicológico de las víctimas y de las secuelas que pueden sufrir después del crimen.
La prueba grafológica resulta muy útil también para determinar patologías psicológicas que puedan afectar a la imputabilidad o no de un individuo y, con ella, a determinar su responsabilidad penal.
En Criminología, la función del grafólogo también resulta esencial en el esclarecimiento de los motivos de un suicidio, cuando el suicida ha dejado una nota manuscrita de despedida.
Testamentos ológrafos y Derecho de familia
Una de las funciones más habituales del grafólogo forense es determinar la capacidad cognitiva de un testador, en un testamento ológrafo.
Un testamento se puede invalidar si se demuestra que el autor no estaba en su sano juicio cuando lo realizó.
En los testamentos ológrafos (manuscritos) esto lo determina muy bien un grafólogo experto.
En niños, mayores de 14 años, también se aplican técnicas proyectivas de dibujo y escritura para determinar patologías, trastornos de la infancia y adolescencia o temas de abuso, maltrato o alienación parental.
Y en Derecho de familia, también se puede determinar la idoneidad parental para obtener la custodia o incluso para adoptar, mediante un estudio grafológico.
Como puedes ver, la función del grafólogo forense puede ser muy variada y abarca diferentes áreas de acción, dentro del ámbito judicial.
Se trata de una profesión apasionante para la que se requieren amplios conocimientos y experiencia, así como un profundo afán investigador.
Sandra Cerro – Grafóloga y perito calígrafo
¿Necesitas un grafólogo?
Accede a mis servicios de grafología.
¿Necesitas un perito calígrafo?
Accede a mis servicios como perito calígrafo.
¿Te interesa aprender grafología o pericia caligráfica?
¡Echa un vistazo a nuestros Cursos!
Escríbeme a través del formulario de Contacto de la web para más información.



