Falsedad documental: qué es, tipos y ejemplos prácticos

Falsificación documental qué es y tipos

¿En qué consiste la falsedad documental?

¿Alguna vez te has preguntado cómo diferenciar un documento auténtico de uno falsificado?

En el ámbito legal y pericial, las falsedades documentales son más comunes de lo que pensamos y pueden tener consecuencias muy graves.

Pueden ir desde fraudes económicos hasta la invalidez de un testamento.

En este artículo, te cuento, de manera sencilla y clara, cuáles son los tipos de falsedad documental más frecuentes.

También te explico cómo suelen realizarse y qué signos son claves para poder detectarlas.

¿Qué es la falsedad documental?

Antes de entrar en materia, conviene aclarar el concepto.

¿Qué se considera un documento falso?

¿En qué casos estamos ante una falsificación documental?

Una falsedad documental es toda alteración o manipulación de un documento, manuscrito o firma con el fin de engañar y hacerlo pasar por auténtico.

La falsificación puede afectar a:

  • El contenido del documento (lo que está escrito).
  • El sistema de escritura (manuscrito o digital)
  • La firma o rúbrica del autor.
  • La estructura y elementos integrados en el propio documento (soporte, sellos, numeración, hilos de seguridad, marcas de agua, etc.).

Tipos más comunes de falsedad documental y su regulación legal

¿Cuáles son los tipos de falsificaciones de documentos que suceden más frecuentemente?

En concreto, a lo largo de este artículo nos detendremos en estas cuatro tipologías:

  • Material y sus variantes.
  • De escrituras y firmas.
  • Ideológica.
  • Digital o tecnológica.

¡Ojo! La falsedad documental no puede tomarse a la ligera o como algo liviano.

Se trata de un delito.

En el Código Penal español, se regula en los artículos 390 a 399, refiriéndose tanto a documentos públicos como a privados.

El artículo 390.1 del Código Penal recoge las falsificaciones de documentos públicos:

  1. Será castigado con las penas de prisión de tres a seis años, multa de seis a veinticuatro meses e inhabilitación especial por tiempo de dos a seis años, la autoridad o funcionario público que, en el ejercicio de sus funciones, cometa falsedad:

1.º Alterando un documento en alguno de sus elementos o requisitos de carácter esencial.

2.º Simulando un documento en todo o en parte, de manera que induzca a error sobre su autenticidad.

3.º Suponiendo en un acto la intervención de personas que no la han tenido, o atribuyendo a las que han intervenido en él declaraciones o manifestaciones diferentes de las que hubieran hecho.

4.º Faltando a la verdad en la narración de los hechos.

 

El artículo 392.1 recoge las falsificaciones referentes a documentos privados:

  1. El particular que cometiere en documento público, oficial o mercantil, alguna de las falsedades descritas en los tres primeros números del apartado 1 del artículo 390, será castigado con las penas de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses.

 

La falsificación material: alteración y manipulación de documentos

Consiste en la manipulación física de un documento ya existente.

La falsificación material de un documento se puede realizar de distintas formas.

Algunas de ellas son:

Borrado y raspado:

Eliminación de letras, palabras o cifras para sustituirlas por otras.

Añadidos, interpolaciones o enmiendas:

Retoques o adiciones de letras, números, palabras o frases al documento original.

Intercalaciones:

Alteración mediante la agregación de hojas al documento.

Un perito calígrafo experto puede analizar y detectar, con cierta facilidad y agilidad, este tipo de falsificaciones documentales.

Las señales de alerta que pueden favorecer su conclusión pueden ser, entre otras:

  • Cambios en la textura del papel.
  • Diferencias en los matices de la tinta.
  • Presencia de trazos sobrepuestos.

En la imagen de abajo, se puede ver un ejemplo de un caso real:

A vista de microscopio, es sencillo comprobar que el trazo de la cifra 1 está superpuesto al de la firma.

Esto viene a indicar que el destinatario del recibo firmó, y que otra persona añadió el “1” a posteriori, con el fin de demostrar que se pagó una cantidad mayor a la real.

Falsedad documental por adición de texto

 

Falsificación de escrituras o firmas y sus modalidades

Es una de las más frecuentes, tanto en los ámbitos judiciales como en el área privada o extrajudicial.

Consiste imitar la firma o la escritura de otra persona con objetivos que pueden ser muy diversos.

Las más habituales falsificaciones de firmas para dar validez a un contrato, documento bancario o testamento.

También son comunes las falsificaciones digamos “veniales”, que alguno que otro hemos cometido o intentado en nuestra vida cotidiana.

Seguro que, en alguna ocasión, siendo niño (o no tan niño) has falsificado la firma de tus padres en algún documento del colegio.

O has intentado alterar algún documento escrito, con el fin de conseguir algún beneficio para ti.

(Yo sí lo hice siendo niña …¡Glups!)

En cualquier caso, seguro que alguno de los tipos de falsificación que te voy a comentar aquí te resulta familiar.

Te dejo por aquí los métodos más comunes para falsificar firmas:

Imitación servil o simple copia:

Consiste en copiar la firma manteniendo delante el modelo.

Un perito calígrafo puede detectar este tipo de falsificación con facilidad, ya que deja huellas muy evidentes que delatan al falsario.

Algunas de ellas son los temblores, paradas bruscas o reenganches de trazos debidos a la ausencia de agilidad en la ejecución de la copia.

Imitación reiterada o de memoria:

Aquí, el falsificador memoriza la firma de muestra y la reproduce a posteriori sin el modelo delante.

En este caso, no se detectan temblores ni reenganches y el trazo es muy espontáneo.

Pero el perito calígrafo puede pillar al falsario examinando los movimientos y formas de origen más inconsciente.

Estos pueden ser la orientación de los giros o el ritmo escritural.

La presión, las zonas de arranque y desenlace.

Y otros gestos sutiles e inconscientes, que delatan a la mano autora.

En estos casos se suele aplicar una de las máximas de la Pericia caligráfica que dice lo siguiente:

Se puede imitar con más facilidad la forma que el movimiento.

El movimiento gráfico automatizado es inconsciente, personal, genuino y, por lo tanto, imposible de imitar por otra persona.

Falsificación libre o imaginada:

En estos tipos de falsificaciones, el falsario no tiene el modelo delante y ni siquiera lo recuerda por haberlo imitado antes.

Simplemente se limita a soltar un trazo al azar, creado por él libremente, sin basarse en ninguna muestra.

Aquí el falsario se delata él solo ya que su firma simulada no se va a parecer en lada a las indubitadas aportadas por la víctima de la falsificación.

Son falsificaciones muy fáciles de demostrar con un informe pericial caligráfico y siempre cuentan con garantías de éxito en la sentencia judicial.

Firma por calco:

Para realizar la falsificación, el falsario utiliza papel carbón, mesas de luz o el simple cristal de una ventana luminosa para calcar la firma.

El calco es una de las falsificaciones documentales más fáciles de detectar y con mayores garantías de éxito, si se llevan a los tribunales.

En estos casos, se aplica otra de las máximas de la Pericia caligráfica, que viene a decir lo que sigue:

Ninguna firma puede ser idéntica a otra.

Si una firma es exactamente igual a otra, una de ellas es falsa.

Es que ya te habrás fijado en que nunca, por mucho que lo intentemos, hacemos dos firmas exactamente iguales.

Si no lo habías comprobado, inténtalo ahora.

Toma papel y boli y echa diez firmas.

¿Observas las diferencias?

Seguramente, comprobarás que la idea de forma más o menos se mantiene, pero hay muchos gestos sutiles y movimientos que varían muchísimo entre unas muestras y otras.

El caso es que, sea cual sea el método que el falsario utilice, va a ir en contra de su gesto gráfico inconsciente y se delatará ante el ojo crítico de un perito experto.

Firma en blanco:

Este caso es muy particular, ya que no caben dudas la autenticidad de la firma, pero sí sobre el texto que se pretende rubricado.

En el abuso de firma en blanco, el autor firma un documento al que, a posteriori, se añaden líneas, párrafos o incluso un texto completo.

La sentencia nº187/2023, del Juzgado nº 2 de Guadalajara, de 30 de noviembre de 2023, recoge, de forma muy fundamentada por el juez, un caso de abuso de firma en blanco, en el que intervine como perito calígrafo:

El documento 3, en términos forenses y a la vista del dictamen, ha sido objeto de “falsificación por firma en blanco” y, por su contenido y finalidad, se trata de un documento esencial para estimar el derecho reclamado por Dña. D., por lo que su falta de autenticidad, como mínimo, ofrece dudas más que razonables, dado que el juzgador no cree en la intrascendencia de un acto de alteración tan importante.

La falsificación ideológica: cuando lo falso es el contenido del documento

En este caso el documento es auténtico en su forma, pero el contenido es falso.

Ejemplo de este tipo de falsificación puede ser el caso de un funcionario que certifica algo que nunca ocurrió.

Otro caso bastante frecuente de falsificación ideológica es el de los contratos que reflejan datos que no son total o parcialmente ciertos.

Según el catedrático de Derecho penal, Gonzalo Quintero, la falsificación ideológica

es, en esencia, una mentira escrita, pero no una falsificación.

Solo surge cuando lo que el documento declara no ha sido incluido por sus creadores o cuando el documento mismo no ha sido engendrado por quienes aparecen como sus autores.

La dificultad en la detección de este tipo de falsificaciones radica en que sólo puede realizarse mediante pruebas de veracidad de la información.

Falsificación digital o tecnológica: a la orden del día en el siglo XXI

Este tipo de falsificación documental está cada vez más extendida en la era digital que nos toca vivir.

Los casos más comunes de este tipo de falsedad son:

Manipulación de documentos escaneados o PDF:

Edición de textos, cifras o imágenes en archivos pdf.

Inserción de una firma digitalizada que viene copiada de otros documentos.

Creación de documentos falsos desde cero:

Contratos, facturas o certificados diseñados con programas de edición gráfica.

Imitación de membretes, sellos oficiales o logotipos de empresas e instituciones.

Suplantación de firmas digitales:

El objetivo suele ser el uso fraudulento de certificados electrónicos robados.

También se da en la creación de firmas electrónicas falsas que imitan la original.

O en la reutilización de imágenes escaneadas de firmas auténticas.

Alteración de correos electrónicos y comunicaciones digitales:

Falsificación de cabeceras en emails, lo que se conoce como “phishing”.

Manipulación de documentos adjuntos para introducir otros falsos.

Creación de mensajes que aparentan ser oficiales o notariales.

Falsificación de certificados digitales y sellos electrónicos:

Se realiza con la finalidad de emitir certificados no autorizados.

También es usual la manipulación de códigos QR o de validación de documentos electrónicos.

En todos estos casos, además de la pericia caligráfica, resulta necesaria la intervención de expertos en informática forense.

¿Cómo se detectan las falsificaciones documentales?

Según el tipo de falsificación de que se trate, será preferible la intervención de un tipo u otro de perito o experto.

En las falsificaciones materiales y de firmas o manuscritos, es necesaria la intervención de un perito calígrafo.

La pericia caligráfica va a resultar clave para descubrir si un documento manuscrito es auténtico o ha sido falsificado.

El examen pericial caligráfico incluye:

  • Comparación de la idiosincrasia gráfica de las firmas o escrituras dubitadas con documentos indubitados (auténticos).
  • Estudio pormenorizado mediante instrumental técnico muy específico.
  • Revisión y análisis de los soportes, las tintas y los sistemas de impresión.

Este análisis pericial puede ser muy variado, ya que depende de las características de cada caso.

La finalidad de este estudio es la emisión, por escrito, de un informe pericial caligráfico.

Dicho informe debe incluir detalle demostrativo que pueda constituir una prueba pericial concluyente y determinante para el juez.

En los casos de las falsificaciones tecnológicas o ideológicas, pueden intervenir peritos o expertos de otra índole, como informáticos forenses o lingüistas.

¿Qué hacer ante un supuesto de falsificación documental?

Las falsificaciones documentales están presentes en muchos ámbitos de nuestra vida cotidiana:

Herencias, contratos de suministros, testamentos, operaciones bancarias…

Conocer los tipos más comunes de falsificación nos ayuda a estar prevenidos.

De todas formas, siempre es importante contar con asesoramiento legal en estos casos, para que te proporcione toda la seguridad y confianza que necesitas.

Y recuerda:

Si alguna vez dudas de la autenticidad de un documento, lo más recomendable es acudir a un perito calígrafo especializado en la detección de falsificaciones.

Si te encuentras en alguno de los casos mencionados de falsificación documental, como perito calígrafo con experiencia puedo ayudarte.

📞 Contáctame sin compromiso y estudiaremos juntos tu caso:

Tf: 628409143.

Email: sandra@peritocaligrafosc.com

Sandra Cerro – Grafóloga y Perito calígrafo

Sandracerro.com

Peritocaligrafosc.com

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