Cuando en un procedimiento judicial se discute la autenticidad o falsedad de una firma o de un documento manuscrito, la prueba pericial caligráfica es esencial.
Pero, ¿es esta prueba siempre vinculante?
¿Es posible impugnar una prueba pericial caligráfica?
Muchos clientes me consultan sobre informes periciales que les han realizado y que, pese a todo pronóstico, han resultado contrarios a lo que ellos esperaban.
¿Cómo un perito calígrafo puede determinar que es falsa una firma que, claramente, es auténtica o viceversa?
La respuesta es sencilla:
Un informe pericial caligráfico no es incuestionable.
Como cualquier otra prueba pericial, puede ser sometido a crítica, contradicción y valoración dentro del procedimiento judicial.
De hecho, no es el resultado de la prueba o la reputación del perito en cuestión lo que condiciona el resultado del procedimiento.
En España, la valoración de la prueba depende exclusivamente del juez.
El informe del perito calígrafo de la parte contraria puede contener errores, utilizar muestras de comparación inadecuadas o llegar a conclusiones insuficientemente justificadas.
Por eso, cuando existen motivos técnicos para discrepar de sus conclusiones, puede resultar conveniente impugnar la prueba pericial caligráfica o solicitar aclaraciones al perito.
Otra opción es aportar un contrainforme pericial caligráfico que permita poner de manifiesto sus posibles errores o limitaciones.
Aquí te voy a explicar cómo puedes hacerlo, si te encuentras en esta situación.
¿Qué es una prueba pericial caligráfica?
La prueba pericial caligráfica tiene como finalidad estudiar técnicamente una escritura, firma o documento manuscrito para determinar si ha sido realizado o no por una determinada persona.
Es habitual recurrir a ella en procedimientos en los que se cuestione la autoría de una escritura o firma.
Para realizar el estudio, el perito compara el material dubitado (la escritura o firma cuya autoría se cuestiona) con muestras indubitadas, es decir, aquellas cuya autoría se considera auténtica y acreditada.
A partir de esa comparación, estudia numerosos parámetros gráficos y trata de determinar si existen suficientes correspondencias o divergencias para sustentar una conclusión técnica.
¿Se puede impugnar un informe pericial caligráfico?
Naturalmente, sí.
El hecho de que un documento haya sido presentado como informe pericial no significa que sus conclusiones deban aceptarse automáticamente.
La prueba pericial está sometida al principio de contradicción y será finalmente el juez quien valore el dictamen junto con el resto de las pruebas practicadas en el procedimiento.
Por ello, un informe pericial caligráfico puede ser cuestionado cuando existen deficiencias metodológicas, errores técnicos, insuficiencia de muestras, contradicciones o conclusiones que no se encuentran adecuadamente sustentadas por el análisis realizado.
Ahora bien, no basta con afirmar que el informe es incorrecto.
Si queremos cuestionar eficazmente sus conclusiones, debemos explicar por qué lo son desde un punto de vista técnico.
Y ahí es donde cobra especial importancia la intervención de otro perito calígrafo.
¿Cómo se puede impugnar una prueba pericial caligráfica?
Dependiendo del procedimiento y del momento procesal, existen distintas formas de cuestionar una pericial.
Desde el punto de vista técnico-caligráfico, una de las herramientas más útiles es realizar un estudio crítico o valoración técnica del dictamen presentado por la otra parte.
Este análisis permite comprobar si el informe cumple unas garantías metodológicas mínimas y si sus conclusiones se corresponden realmente con los resultados obtenidos.
Cuando las deficiencias son relevantes, puede elaborarse un contrainforme pericial caligráfico.
El objetivo de este contrainforme no consiste simplemente en afirmar lo contrario que el primer perito, sino en demostrar técnicamente dónde se encuentran sus posibles errores o deficiencias.
¿Qué se analiza para impugnar un informe pericial caligráfico?
Antes de aceptar o rechazar las conclusiones de otro perito, es necesario revisar detenidamente todo el proceso seguido en la prueba pericial:
La calidad y suficiencia de las muestras indubitadas
Este es uno de los aspectos fundamentales.
Para realizar una comparación fiable necesitamos disponer de un cuerpo de escritura o firmas indubitadas suficientemente representativo.
No todas las firmas sirven igual como muestra de comparación.
Es necesario valorar su cantidad, calidad, espontaneidad, coetaneidad y comparabilidad con respecto al documento dubitado.
Una muestra indubitada insuficiente o poco representativa puede condicionar seriamente el resultado del estudio.
Ejemplos muy frecuentes de esto es cuando el informe se basa solamente en dos o tres muestras indubitadas o cuando las muestras son copias de baja calidad.
La coetaniedad de los documentos o firmas
Nuestra escritura y nuestra firma no permanecen absolutamente invariables durante toda la vida.
La edad, determinadas enfermedades, lesiones, medicación, circunstancias emocionales o alteraciones de la capacidad motriz pueden introducir modificaciones en el grafismo.
Por ello, siempre que sea posible, resulta especialmente útil trabajar con documentos indubitados próximos en el tiempo al documento dubitado o cuestionado.
Si un perito compara una firma reciente con otra realizada varias décadas antes, sin valorar adecuadamente la evolución gráfica del escribiente, la comparación puede resultar técnicamente problemática.
No es infrecuente dar por falsificada una firma auténtica que está condicionada por temblores debidos a la edad o la enfermedad.
Sólo un perito profesional, con suficiente experiencia y que además sea grafólogo, es capaz de detectar las diferencias entre un temblor o alteración gráfica ocasionada por una pérdida de motricidad fina y otro causado por un intento de imitación.
El análisis de los parámetros gráficos
Una pericial caligráfica rigurosa no debería basarse exclusivamente en el parecido visual entre dos firmas.
El estudio debe profundizar en diferentes parámetros del grafismo, como las proporciones, inclinación, forma, velocidad, signos idiosincráticos, enlaces, puntuación, letras reflejas características, etc
Además, estos parámetros no deben estudiarse de manera aislada sino integral.
Lo verdaderamente relevante es valorar el conjunto de convergencias y divergencias y determinar qué valor identificativo posee cada una de ellas.
La existencia de signos compatibles con una falsificación
Otro aspecto especialmente importante consiste en estudiar si el documento cuestionado presenta indicios de imitación o falsificación.
Una firma falsa puede mostrar determinados signos de pérdida de espontaneidad, como trazado lento, ductus confuso, temblores, vacilaciones, retoques, rectificaciones en el curso del trazado, pérdidas de presión o de ritmo, etc.
Sin embargo, estos signos deben interpretarse con prudencia.
Un temblor, por ejemplo, no demuestra, por sí solo, que una firma sea falsa.
Puede tener múltiples causas que sólo un perito calígrafo y grafólogo es capaz de detectar con precisión.
La metodología utilizada por el perito
Para valorar críticamente un informe también conviene preguntarse:
¿Explica el perito qué documentos ha examinado?
¿Identifica claramente cuáles son dubitados y cuáles indubitados?
¿Justifica por qué utiliza determinadas muestras de comparación?
¿Explica los criterios técnicos aplicados?
¿Es adecuado el instrumental técnico utilizado?
¿Aporta imágenes comparativas suficientes y claramente expuestas para comprobar sus afirmaciones?
¿Señala gráficamente las semejanzas y diferencias que considera relevantes?
¿Existe correspondencia entre el análisis desarrollado y las conclusiones finales?
Un informe puede ser muy extenso y, sin embargo, resultar técnicamente débil si sus conclusiones no están suficientemente fundamentadas.
De hecho, no es infrecuente encontrar informes periciales en los que el 80% del relato es pura teoría sobre escritura, grafología o pericia caligráfica.
El típico “copia-pega” para rellenar volumen con absoluta paja.
Tampoco es infrecuente encontrar informes sin imágenes demostrativas o con explicaciones confusas o poco pedagógicas.
La calidad de las imágenes y de los documentos examinados
No es lo mismo analizar un documento original que una fotocopia, un documento escaneado o una fotografía.
Cuando se trabaja sobre reproducciones pueden perderse características importantes del trazado y limitarse determinadas posibilidades de análisis.
Esto no significa que nunca pueda realizarse una pericial sobre una reproducción documental.
De hecho, existe abundante jurisprudencia sobre periciales caligráficas realizadas sobre copias, cuando el original no existe o ha desaparecido.
Pero el perito debe conocer y explicar las limitaciones del material examinado y adaptar el alcance de sus conclusiones a dichas limitaciones.
Si un informe alcanza conclusiones excesivamente categóricas a partir de material de baja calidad, este aspecto puede resultar un punto clave y un “talón de Aquiles” al que apuntar con una buena crítica técnica.
¿Qué es un contrainforme pericial caligráfico?
Un contrainforme pericial caligráfico es un dictamen elaborado para analizar técnicamente las conclusiones, metodología y resultados de una pericial previa.
Puede incluir tanto una revisión crítica del informe contrario como un nuevo examen independiente de las firmas o escrituras objeto de controversia.
Es importante aclarar que la finalidad del contrainforme no es desacreditar personalmente al otro profesional, sino atacar objetivamente sus conclusiones si:
- La metodología empleada o el instrumental utilizados han sido inadecuados.
- Las muestras utilizadas son insuficientes o poco representativas.
- Las comparaciones realizadas no están correctamente fundamentadas.
- Se han omitido datos relevantes.
- No se contienen suficientes imágenes comparativas ni marcas que expliquen las evidencias halladas.
- Existen errores de interpretación.
Un buen contrainforme debe ser técnico, objetivo, comprensible y demostrativo.
La importancia de las imágenes en un contrainforme
En pericia caligráfica no basta con decir: aquí hay una diferencia.
Hay que mostrarla, explicarla y probarla.
Por eso, las ampliaciones, comparativas gráficas y fotografías de detalle siempre tienen un importante valor explicativo.
De hecho, te invito a desconfiar de un informe pericial plagado de texto, pero ausente de imágenes porque no está probando nada.
El objetivo es que el lector del informe, y especialmente el juez, pueda comprender visualmente las observaciones que está mostrando el perito, y por qué ese elemento tiene relevancia para sus conclusiones.
Cuanto más pedagógico resulte el informe, mejor.
Una buena pericial caligráfica debe intentar transformar una cuestión técnicamente compleja en una explicación clara, razonada y verificable.
La ratificación judicial del perito
La impugnación de una prueba pericial caligráfica puede adquirir especial importancia durante la ratificación del informe ante el juzgado.
En ese momento, el perito tiene que explicar la metodología empleada, responder preguntas, aclarar determinados aspectos de su dictamen y defender técnicamente sus conclusiones.
Si previamente se ha realizado un análisis crítico del informe, pueden detectarse cuestiones concretas sobre las que resulte conveniente solicitar explicaciones.
Por ejemplo:
¿Por qué se seleccionaron esas firmas indubitadas?
¿Son suficientemente contemporáneas o coetáneas?
¿Se examinaron documentos originales o sólo se tuvo acceso a copias?
¿Cómo se justifican determinadas diferencias?
¿Por qué se atribuye valor identificativo a unas semejanzas y no a determinadas divergencias?
Las preguntas técnicas bien planteadas por parte del abogado pueden ser mucho más eficaces que una crítica genérica al informe.
Para atinar con esas preguntas incisivas y necesarias, es conveniente que el abogado cuente con el asesoramiento del perito calígrafo de su parte.
¿Cuándo conviene solicitar una segunda opinión pericial?
Si has recibido un informe pericial caligráfico cuyas conclusiones te perjudican, puede ser conveniente solicitar una segunda opinión a otro perito calígrafo antes de decidir cómo actuar.
No siempre será necesario elaborar un contrainforme completo.
En algunos casos, un estudio previo permite determinar si existen verdaderas razones técnicas para cuestionar la primera pericial.
Esta valoración inicial puede ser especialmente útil para abogados, ya que permite conocer los puntos fuertes y débiles del dictamen contrario antes de diseñar la estrategia procesal.
¿Un contrainforme puede cambiar el resultado de un procedimiento?
Ningún perito puede garantizar el resultado de un procedimiento judicial.
La decisión corresponde al órgano jurisdiccional y dependerá del conjunto de pruebas existentes.
Sin embargo, un contrainforme técnicamente sólido puede resultar muy útil para poner de manifiesto errores, limitaciones o contradicciones de otra prueba pericial.
También puede ofrecer una interpretación alternativa de los resultados y proporcionar al tribunal elementos técnicos adicionales para valorar la controversia.
La clave está en que la crítica sea demostrable.
Todo lo que argumentamos los peritos, tanto en el informe como en la ratificación, debe ser comprobable.
¿Necesitas impugnar un informe pericial caligráfico?
Si eres abogado o particular y tienes en tus manos una prueba pericial caligráfica cuyas conclusiones necesitas revisar, lo recomendable es realizar primero un estudio técnico del informe y de la documentación utilizada.
A partir de ese análisis podrá determinarse si existen fundamentos suficientes para realizar una crítica técnica o elaborar un contrainforme pericial caligráfico.
Cada caso es diferente.
La calidad de los documentos, las firmas disponibles, la antigüedad de las muestras y la metodología utilizada en el informe previo pueden cambiar por completo la valoración.
Por eso, antes de impugnar una pericial, es fundamental estudiar detenidamente la documentación.
Si necesitas una segunda opinión sobre un informe pericial caligráfico o valorar la viabilidad de un contrainforme, puedes contactar conmigo para estudiar tu caso y determinar qué posibilidades técnicas existen.
Sandra Cerro – Grafóloga y Perito calígrafo
Licenciada en Derecho y Graduanda en Psicología



